Ahora que veo que, con las elecciones provocadas por la irrisoria y, a su vez, indignante salida del señor Calderón, el madridismo se encomienda a una persona que en su día fue repudiada por los mismos aficionados, hoy 3 años más viejos, que le piden que vuelva.
Se habla mucho de la posible candidatura de Florentino Pérez a la presidencia del Real Madrid, como si fuese el salvador, en la edición digital de AS publicaron una encuesta para que los internautas votasen cuál sería su candidato ideal para la presidencia y Florentino ganó por aplastante (cercano al 90 por ciento de los votos) mayoría. La cuestión que yo le planteo al socio madridista, a ese socio madridista que elegirá a su nuevo mandamás, al que aún no sabe a quién votar, piense usted, señor socio, en el pasado.
Ha pasado lo mismo siempre en la historia, el personaje repudiado, aquél al que echaron a palos tras caer desde lo más alto a los lodazales, vuelve, a petición expresa de... los mismos que le mostraban sus garras tiempo atrás. Imagínense la situación del Real Madrid de 2006 y el de 2009.
Con Florentino lo económico era increíblemente bueno. Era increíble ver como un hombre había cogido un equipo en ruina total y lo había hecho el club más rico del mundo, por delante de gigantes como el Manchester United. Con Calderón la economía ha seguido ese curso, sin ser una remontada histórica como la conseguida por el constructor madrileño, pero manteniendo los niveles (o al menos eso dice, recordemos las mentiras de Don Ramón) equilibrados en las arcas del club.
Pasemos a los fichajes, la llave de la ilusión del aficionado de a pie, el que lleva los colores impresos en el corazón. La era Florentino fue más que fructífera. Florentino auguraba un crack, y conseguía un crack. Pasó con Figo, Zidane, Ronaldo, Beckham, Robinho... Veamos ahora la era Calderón. Se prometió a Kaká, Robben y Cesc. Luego a Cristiano Ronaldo. Hasta se ha hablado de Agüero. De los cinco mencionados, sólo llegó Robben, por una cantidad que se presume alta (36 millones de euros, 6.000 millones de las anteriores pesetas) y estaba más que cantado su fichaje al no contar para Mourinho, quien se había cansado de un jugador tan frágil como él. Florentino sabía cómo ilusionar al público, con intervenciones correctas en el momento correcto.
En lo deportivo, hay que darle el punto a Calderón. Dos ligas y una supercopa en dos años y medio es más que dos ligas, una supercopa, una Champions y una Intercontinental en 6 años. Que aún así llegaron más títulos con "Floren", con el presidente saliente del Madrid ha habido más afluencia de entradas en las vitrinas.
Florentino debía haber sido el presidente del Madrid más allá de la fatídica noche mallorquina. Era el presidente ideal para el club: poderoso, influyente, con una gran idea económica y encima cumplidor. Su gran error fue, como dijo Arrigo Sacchi (ex-director deportivo) en una entrevista concedida a MARCA hace poco tiempo, intentar ser, además de presidente, director deportivo, entrenador, portero, delantero, utillero y aficionado. Es un error gravísimo (al más puro estilo Piterman pero mucho más suave) el cometido en su día por el capitán de la nave.
Aún así, pese a acabar de verter desechos sobre el protagonista de este artículo, si durante estos tres años fuera del sillón presidencial ha meditado sus actos y madurado en lo referente a la gestión de un club, estoy totalmente de acuerdo, es más, pido públicamente, el regreso del señor Florentino. Mientras se entregue en cuerpo y alma al cargo para el que fue elegido, el de presidente, y nada más, que vuelva.
Víctor.
Bueno, ahora empezará una temporada de nombres y posibles fichajes en el Madrid; se tendrá que ver quien gana las elecciones y como plantea las próxima temporada. La verdad es que no se con que proyecto llega Florentino, pero no creo que gane.
ResponderEliminarSaludos